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Nuestro Proyecto / Preguntas frequentes

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      Reducción del coste de los tratamientos, mientras el precio de los medicamentos no deja de aumentar 

 

2.1.1 Los servicios sanitarios deben aplicar tratamientos de una duración óptima, y exclusivamente a aquellos pacientes que vayan a responder a ellos. Los costes derivados de la prescripción indiscriminada de tratamientos a todos los pacientes, basados en el concepto de prueba y error, son insostenibles.

Hasta hace poco, en el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, las pacientes que tenían ciertos tipos de cáncer de mama en fase inicial tenían que pagar hasta 70.000 dólares de su bolsillo para costearse el tratamiento de un año de Herceptina. Las protestas de grupos bien organizados de apoyo a estos enfermos obligaron a los sistemas sanitarios de estos países a proporcionarles este medicamento. En Nueva Zelanda, el gobierno sólo costeaba un ciclo de nueve semanas, y las pacientes debían cubrir la diferencia. En vista del elevado coste de los nuevos fármacos contra el cáncer, los centros médicos están en su derecho de exigir toda la información posible sobre la persona que se va a seguir el tratamiento, sobre la dosis necesaria y sobre la duración del mismo. También necesitan minimizar el número de tratamientos de prueba realizados para ver si se obtiene una respuesta del paciente, una situación muy común en los modelos basados en el "igual para todos"

(Para más información, consulte el artículo de Rachel Nowack “Cancer Drugs we can all afford”. New Scientist 1 Dic de 2007)

2.1.2 Incluso los medicamentos relativamente baratos representan un enorme gasto para los servicios de salud si se utilizan de forma masiva. La prescripción de estos medicamentos únicamente a aquellos pacientes que se vayan a beneficiar de ellos conllevaría un enorme ahorro.

En agosto de 2007, la Agencia Federal de Alimentación y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) anunció su intención de modificar el etiquetado del anticoagulante Warfarina para incluir que las variaciones en los genes CYP2CP y VKORC1 afectan al modo en que se metaboliza el medicamento y a la dosis necesaria. No se trata de un fármaco de uso minoritario, ya que cada año se receta Warfarina a dos millones de personas en EE.UU. y sus efectos adversos causan hasta 43.000 urgencias al año. No es difícil imaginar las ventajas que supondría una mejora en las prescripciones de este medicamento y una dosificación más adecuada. Brian Gage, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, Missouri, ha creado una página webWarfarinDosing.org para calcular la dosis en función de los datos del paciente, pero los investigadores coinciden en que son necesarias mayores evidencias clínicas.

(Para más información, consulte el artículo de Peter Aldhous “Why the long wait for Gene Specific Drugs?”, New Scientist 28 de octubre de 2007)